TRATANDO LA AGORAFOBIA CON VIRTUALRET

La Agorafobia se ha convertido en uno de los trastornos de ansiedad más habituales en nuestra sociedad, considerándose como un importante problema de salud pública. Estudios epidemiológicos recientes señalan que, aproximadamente, el 6% de la población general presenta o presentará en algún momento de su vida esta patología. La agorafobia suele conducir a la aparición de serias repercusiones sociales, laborales y/o personales como la depresión, el abuso de sustancias, la aparición de ideación suicida y un larguísimo etcétera.

Se puede describir brevemente la agorafobia como un miedo y evitación de lugares públicos o de salir fuera de la propia casa a causa de la anticipación a experimentar niveles de ansiedad muy elevados. En particular, los actuales sistemas diagnósticos de los trastornos mentales como el DSM-IV, la suelen definir como un miedo intenso a estar en lugares o situaciones de las que es complicado escapar o en las que no pueda disponerse de ayuda en caso de tener un ataque de pánico o síntomas similares (por ej.: taquicardia, mareo, caída, despersonalización, etc.). Precisamente, como consecuencia de este miedo la persona evita tales situaciones, las soporta con una ansiedad muy intensa o bien necesita ir acompañado de una persona cercana. Entre las situaciones más temidas suelen encontrarse desde lugares cerrados (por ej.: túneles), espacios abiertos (por ej.: una plaza, un patio, etc.), viajar en medios de transporte, andar por la calle, quedarse solo en casa, estar en ascensores o auditorios, etc.

Si bien la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) se ha venido mostrando efectiva para el tratamiento de la agorafobia (por ej.: Barlow, Raffa y Cohen, 2002) y se considera el tratamiento de elección (NIH, 1991), en la práctica clínica la TCC presenta una serie importante de limitaciones. Entre ellas cabe destacar la negativa de gran parte de los pacientes a realizar la exposición en vivo (sobre el 25%), la discontinuidad en el tratamiento, la falta de adherencia, los abandonos o bien la elevada tasa de recaídas.

En este contexto, el uso de escenarios ansiógenos construidos mediante técnicas de Realidad Virtual (RV) se sitúa como una poderosa alternativa, permitiendo llevar a cabo sesiones de exposición de una forma controlada, segura, gradual y que, sin duda, resulta mucho más atractiva para los pacientes. Una de las claves para comprender la eficacia clínica de la RV radica en su capacidad para inducir emociones, reacciones y pensamientos semejantes a una situación real. Así, por ejemplo, un paciente con agorafobia mostrará el mismo nivel de ansiedad en una plaza virtual que en una plaza real. Es por ello que ya disponemos de una gran cantidad de datos clínicos que confirman que se trata de una de las técnicas más eficaces para el tratamiento de los trastornos de origen fóbico (consultar los estudios de meta-análisis: Meyerbröker y Emmelkamp, 2008; Opris y cols., 2012; Parsons y Rizzo, 2008; Powers y Emmelkamp, 2008).

A continuación, y con el fin de ilustrar el uso de la RV para el tratamiento de la agorafobia, se describe cómo se emplean de forma combinada los ambientes virtuales de VirtualRET y técnicas de tratamiento más tradicionales.

Empleando VirtualRET para tratar la Agorafobia con/sin pánico

            VirtualRET es la primera plataforma de RV dirigida al tratamiento de los trastornos de ansiedad y fobias más habituales entre la población clínica. En concreto, en su librería de ambientes virtuales, VirtualRET dispone de distintas situaciones  clínicamente significativas dirigidas al tratamiento de la agorafobia tales como una plaza pública, un ascensor, un viaje en metro, autobús o coche, una tienda de ropa, realizar un TAC, etc. (Figura 1).

Figura 1. Ambientes virtuales para el tratamiento de la Agorafobia

 

En ciertos casos es clave realizar la exposición a estímulos exteroceptivos e interoceptivos de forma simultánea. La exposición interoceptiva consiste en exponer al paciente a sensaciones corporales semejantes a las que suelen darse en un ataque de pánico, cosa que difícilmente se puede realizar durante la exposición en vivo. En cambio, el diseño de VirtualRET permite exponer al paciente a señales interoceptivas como la taquicardia, la sensación de ahogo o la visión borrosa mientras se enfrenta a la situación problemática.

Es recomendable integrar VirtualRET dentro de protocolos de tratamiento cognitivo-conductuales adaptados de los tratamientos empíricamente validados para la agorafobia. En particular, el tratamiento propuesto suele consistir en nueve sesiones de una hora de duración y se basa en cinco grandes módulos:

  • Módulo 1: Evaluación y diagnóstico.
  • Módulo 2: Psico-educación (ansiedad y pánico) + reestructuración cognitiva.
  • Módulo 3: Entrenamiento en respiración controlada.
  • Módulo 4: Exposición a estímulos externos e internos mediante VirtualRET.
  • Módulo 5: Prevención de recaídas.

Cabe destacar que durante la exposición a los ambientes virtuales se utilizan las técnicas de tratamiento aprendidas en las sesiones iniciales. De este modo, si aparecen pensamientos catastrofistas durante la exposición a uno de los entornos (por ej.: la plaza) se aplica la reestructuración cognitiva. Del mismo modo, si el paciente hiperventila se le indica que aplique la técnica de respiración controlada. Pero más allá de estas técnicas de tratamiento el terapeuta se encarga, por un lado, que el paciente se fije en las partes más amenazantes del ambiente virtual (se presente inducir una elevada activación emocional y prevenir la evitación cognitiva) y, por el otro, de preguntar y registrar en la base de datos de VirtualRET los niveles de ansiedad subjetiva (USA) cada 2-5 minutos. Ello permitirá realizar una sesión de exposición adaptada al ritmo y características de cada paciente.

Para más información sobre VirtualRET y su uso para el tratamiento de los trastornos de ansiedad podéis contactar a: ialsina@virtualwaregroup.com o virtualret@virtualwaregroup.com

Referencias:

Barlow, D. H., Raffa, S. D., & Cohen, E. M. (2002). Psychosocial treatments for panic disorders, phobias and generalized anxiety disorder. In P. E. Nathan, & J. M. Gorman (Eds.), A guide to treatments that work (2nd ed., pp. 301–335). London: Oxford University Press.

Meyerbröker, K. y Emmelkamp P. (2010). Virtual reality exposure therapy in anxiety disorders: a systematic review of process-and-outcome studies. Depression and Anxiety, 27, 933-944.

National Institutes of Health. (1991). Treatment of panic disorder. NIH Consensus Development Conference Statement (Vol. 9).

Opris, D., Pintea, S., García-Palacios, A., Botella, C. y Szamosköki, S. (2012). Virtual reality exposure therapy in anxiety disorders: a quantitative meta-analysis. Depression and Anxiety, 29, 85-93.

Parsons, T. y Rizzo A. (2008). Affective outcomes of virtual reality exposure therapy for anxiety and specific phobias: a meta-analysis. Journal of Behavior Therapy and Experimental Psychiatry, 39, 250-261.

Powers, M. y Emmelkamp P. (2008). Virtual reality exposure therapy for anxiety disorders: a meta-analysis. Journal of Anxiety Disorders, 22, 561-569.